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En Suminsa ofrecemos diversos productos para automatizar los procesos de la industria alimentaria y garantizar su inocuidad como detectores de metales, verificadoras de peso y seleccionadoras por color. Las últimas son un activo importante para las empresas que trabajan con granos, cereales, frutas y verduras en crudo, ya que permiten rechazar aquellos comestibles que presenten aspecto desagradable. Vale la pena que conozcan los modelos que ofrecemos para que los implementen en su planta.

La importancia del color en los alimentos

El color es el primer dato sensorial que recibimos de los alimentos. La inmediatez de la visión confiere importancia crucial a su aspecto y tal vez por ello es considerado el primer atributo que determina la preferencia y aceptación de los consumidores. Cuando se encuentran colores extraños solemos interpretarlos como deterioro o manipulación deficiente de los alimentos, en cambio, si notamos en ellos una apariencia natural los consideramos de calidad y aptos para su ingestión.

El color es un parámetro básico en la industria alimentaria y con base en ella se clasifican los productos, evalúan las materias primas y se miden indirectamente diversos parámetros como degradación y oxidación de productos, cenizas en harinas, tostado del café, capacidad de retención de líquidos en alimentos cárnicos, curado, clasificación de bienes avícolas, conservación en entornos regulados, etcétera.

Se trata, por tal motivo, de un índice calidad e informa a empresas consumidores sobre el deterioro de la misma, además, alerta sobre las condiciones sanitarias de los fabricantes y la inocuidad alimentaria (que puede asegurarse con detectores de metales y seleccionadoras), el valor nutricional de los productos y proporciona de forma anticipada sensaciones de otros datos sensoriales como sabor y olor.

La importancia del color como propiedad para evaluar la calidad de los alimentos hace necesario contar con métodos de medición que ayuden a obtener valores reproducibles y comparables. Un ejemplo es la colorimetría, que consiste en una ciencia enfocada en cuantificar y describir físicamente el color tal y como es percibido por nuestro ojo. Reproduce de forma automática y matemática y a partir de los valores triestímulo como expresión de las señales producidas en la retina, además, permite comparar con el análisis sensorial y posee muchas aplicaciones industriales.

La colorimetría se utiliza desde hace años como instrumento para estandarizar sus tonos y para instaurar a través de coordenadas de color CIEL*a*b* pautas de calidad que garanticen la repetibilidad de los tonos y definir tolerancias de color, lo que es muy usado para la construcción de seleccionadoras, que junto a detectores de metales mejoran la productividad.

El color influye de forma particular en los comestibles orgánicos, además, no solo despierta rechazo, también curiosidad por el sabor, lo cual es sumamente importante para la producción de alimentos para niños. No es de extrañar por ello que las organizaciones de normalización recomiendan usar el color para que las empresas optimicen sus estrategias de comunicación.

La industria alimentaria conoce muy bien el potencial del color, por lo que uno de sus objetivos primordiales es hacer que sus productos sean lo más atractivos posibles. Sabe que los colores no solo condicionan al comprar, también influyen en las decisiones de los consumidores al momento de elegir y saborear un producto, por tal motivo las empresas que pertenecen a ese sector implementan altos estándares de producción y diversas tecnologías, entre las que destacan las seleccionadoras por color, que junto a detectores de metales aseguran la confiabilidad de sus procesos.

¡Adquieran una seleccionadora por color de calidad con Suminsa!

Las seleccionadoras por color que ofrecen los expertos en la venta de detectores de metal de Suminsa consisten en máquinas usadas en líneas de producción de alimentos a granel, aunque también se usan en las industrias de plástico, minería, entre otras. Son conocidas también como ojos electrónicos o clasificadoras digitales; su función es separar los productos según sus colores con ayuda de sensores, además, integran dispositivos neumáticos o mecánicos para expulsar aquellos que tengan colores fuera del rango aceptable o para aislarlos y organizarlos en distintos grupos.

Las seleccionadoras por color, como las de la marca tektor, se usan especialmente para clasificar granos y productos agrícolas. Las empresas donde más se utilizan en todo el mundo se dedican al procesamiento del arroz. La tecnología que usan para clasificar está basada en las diferencias de color de las cáscaras de los granos y consiste en un sensor CCD cuya resolución permite separar elementos indeseables como granos negros, piedras, otros tipos de semillas, etcétera. A las empresas de arroz le siguen las productoras de granos gruesos como cacahuates, trigo, maíz, frijoles, entre otros.

Se utilizan en menor medida por plantas tratadoras de nueces, café y cultivos oleaginosos. Ayudan a separar los alimentos con el color más cercano a estándares prestablecidos en la máquina de aquellos que son tóxicos como el conezuelo del centeno o que están descoloridos, inmaduros o conservan la cáscara pese a haber sido sometidos al proceso de pelado.

Las seleccionadoras por color ayudan a ahorrar tiempo y energía, a diferencia de la clasificación manual, además, proporcionan mayor eficiencia y sus costos son menores. La inversión puede ser costosa al principio, sin embargo, el retorno de la inversión se logra en pocos años y se ahorra mucho dinero en salarios de personal extra.

En Suminsa ofrecemos clasificadoras de la marca Tektor, que tienen sensores CCD de hasta 5400 pixeles y permiten detecciones y clasificaciones precisas de los alimentos. Contamos con diversos modelos, entre los que destacan los siguientes:

  • Serie TC. Es ideal para productos como soya, garbanzo, cacao, pepita, frijol, semillas de girasol, avena, maíz y cacahuate. Cuenta con un tobogán de caída libre para mejorar el flujo de los granos y permite aumentar la agilidad y eficiencia de las selecciones. Posee alta capacidad de procesamiento de datos y se diseña para rechazos en productos menores a 20% de impurezas. No es necesaria la supervisión humana gracias a su procesador FPGA y permite parámetros personalizables según las necesidades de los usuarios.
  • Serie TG. Se recomienda para procesar frijol, garbanzo, cacao, cacahuate y pepita verde. Integra sensores de alta definición que ofrecen un mejor desempeño en las identificaciones y un procesador digital de alta velocidad que analiza la información con fluidez. Su sistema inteligente ayuda también a separar productos según su forma.
  • Serie Global o Dream. Se trata de una nueva generación de clasificadoras recomendada para arroz, chía y lentejas. Cuenta con un tobogán de caída libre para mejorar el flujo de granos pequeños, un sistema hardware con una gran capacidad de procesamiento (hasta 300 toneladas diarias) y tecnología de autoaprendizaje para adaptarse a las necesidades de los usuarios.

Si desean más información o conocer el resto de nuestras seleccionadoras o detector de metales llenen el formulario que encontrarán en nuestro sitio web. Ofrecemos atención y respuesta en menos de 72 horas, garantía extendida hasta por 4 años, demostraciones en planta y servicio postventa a nivel nacional.

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